
INDIGNACIÓN EN #JIMÉNEZ
LUIS FELIPE LEÓN BALVANERA
DESVÍA LOS RECURSOS DEL MUNICIPIO
INTENTANDO “RECUPERAR” ZACAPU
JULIETA OCHOA, VIVIDORA DEL GOBIERNO Y OPERADORA DE LOS BALVANERA, REGALA Y HASTA “RIFA” BENEFICIOS EN ZACAPU, CON RECURSOS DE JIMÉNEZ
EN COMUNIDADES DE JIMÉNEZ COMO CAURIO, COPÁNDARO, EL CUATRO Y ZIPIMEO, LOS CIUDADANOS MANIFIESTAN HARTAZGO POR LA FALTA DE OBRAS, VIVEN SIN SERVICIOS BÁSICOS; SOLO HAY DESPENSAS Y APOYOS DE 200 PESOS A QUIENES SE DICEN SEGUIDORES DE LUIS FELIPE Y CLAUDIA
Julio, 2026.- El gobierno de Luis Felipe León Balvanera, es considerado por la población Zacapense como el periodo más voraz de todos los tiempos, caracterizado por el enriquecimiento descarado de una familia, el abuso de poder, las extorciones y el hostigamiento a la población, a través de retenes y otros ilícitos; pero lo más indignante es la compra de conciencias a través los famosos GRUPOS de referentes, cuya misión es aglutinar principalmente a mujeres amas de casa en cada colonia, barrio o comunidad, y mediante dádivas miserables, que las mantienen cautivas e incluso amenazadas a cambio de una mal llamada “despensa” que no sirve ni para que su familia coma un par de días.
Hoy, Julieta Ochoa, la principal operadora de los Balvanera, una vividora del gobierno, que por años, se ha beneficiado con la ignorancia y la necesidad de la gente, ha retomado sus acostumbradas “reuniones” en territorio Zacapense, intentando comprar la voluntad de las familias, ahora haciendo “rifas” de productos como calentadores solares, láminas, tinacos y hasta patines eléctricos… todo proveniente del erario público en Jiménez, donde le niegan los apoyos a la gente, por desviar los recursos a Zacapu.
Los Jimenenses exigen cuentas claras de cómo y en qué se gastan los recursos que llegan al municipio, y que sean atendidas y resueltas las múltiples necesidades que siguen sin resolverse; sus carreteras requieren atención urgente, mientras sus recursos se destinan a comprar voluntades en otro municipio.
En Zacapu, en la pasada elección, el hartazgo ciudadano superó el efecto de las migajas disfrazadas de “ayudas” que lucran con la necesidad de la gente, mientras una familia se benefició a manos llenas con la adquisición de bienes que fuera del gobierno nunca tuvieron: Un hospital totalmente equipado, gasolineras, decenas de propiedades, vehículos de lujo, todo ello con una inversión millonaria que nunca antes un funcionario pudo alcanzar en pocos años.




























































